Tonic, de Staci Hart

Por - 22:35:00

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Joel Anderson no toma nada en serio.
No sus relaciones, que han sido pocas y distantes entre sí desde su brutal divorcio. Ni el drama de trabajar en una tienda de tatuajes, que parecen estar en cada esquina. Cuando las cosas lo desaniman, él sonríe y hace una broma. Pero no es el tipo de hombre que cruzas, o te encontrarás en el extremo equivocado de sus puños.
Annika Belousov toma todo en serio.
Al igual que su trabajo como productora de televisión de realitys, dado que por lo general tiene algo que demostrar. O su vida amorosa, que se define por una serie de requisitos ―acaudalados, ambiciosos, realizados, por nombrar algunos. Sin duda, su familia, que trabajó toda su vida para permitirle cada oportunidad, es un sacrificio que no toma a la ligera. Cuando aprovecha producir un reality show en la tienda de Joel, no lo piensa dos veces, simplemente entra a matar, como si no hubiera ninguna otra manera.
Al segundo que Annika entra en la tienda de Joel, él lo convierte en su misión para romperla, pero ella no lo está tomando. Él es completamente inapropiado ―demasiado grosero, demasiado peludo, demasiado poco serio. Pero no tardó mucho en descubrir que hay más en él que sonrisas y tatuajes. Y lo que encuentre puede poner su carrera y su corazón en juego.
No es que a Joel le importe. Porque por primera vez en mucho tiempo, ha encontrado su tónico.

Título: Tonic
Publicación: 13 de octubre del 2016
Autora: Staci Hart
Género: Romance contemporáneo
Idioma: Inglés


Esta va a ser una reseña extraña, porque tal vez podría sonar un poco contradictoria. Creo que entenderán mi situación. A muchas nos ha pasado de tener un amor/odio por un libro; odio es una palabra muy extrema en este caso, podríamos utilizar la palabra molestia. (¿?) Antes de comenzar con mi particular opinión, les quiero aclarar que milagrosamente estaremos en una zona libre de spoiler. Sí, es un desafío difícil, pero estoy dispuesta a intentarlo.

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Empecemos por la portada, súper mega compradora y gráfica. Podemos ver los personajes opuestos en su máxima expresión. Personajes sexys, seductores, que pese a ser de distintos mundos, no pueden negar su atracción. “Los opuestos se atraen”, frase pedorra, pero real.
Como solemos encontrar en este tipo de historias, que estamos acostumbradas, todo comienza con ese cuestionable jueguito de no-te-soporto-pero-hazme-tuya. Hechos que producen una oleada masiva de ojos en blanco, porque, mierda, no es nada nuevo. Y aunque parezca mentira, por más queja que tenga con ese aspecto, lo devoré en un día.
Adentrémonos en el asunto.

Joel es un tipo de los que podemos considerar un “remador de la vida”. Con la inesperada muerte de sus padres, tuvo que hacerse cargo de muchas responsabilidades a muy temprana edad: cuidar a su hermano menor, tomar el control de la tienda familiar, casarse con su novia de aquel entonces para darle a su pequeño hermano una familia. No todo le resultó como esperaba, al menos, en el plano amoroso. Años después se divorció, no en buenos términos. El negocio prosperó y la oportunidad de grabar un reality de su tienda de tatuajes se hizo posible. Joel no quería saber nada, pero a su hermano le entusiasmaba tanto, que aceptó escuchar la propuesta.Y la llegada de Annika fue el empujón final para que aceptara.
Entonces decidí dos cosas. Uno: Mi nueva misión en la vida era hacerla reír. Dos: La rompería si eso era lo último que haría.
Aquí entra en escena Annika. Proviene de una familia de inmigrantes rusos. Sabe lo que es el trabajo duro y el esfuerzo por tener una mejor calidad de vida. Sus padres escaparon de la guerra y pasaron por muchos momentos difíciles para poder llegar a América, por lo que Annika se siente con la obligación (y aplaudo por eso), de ayudarlos para que puedan retirarse y descansar. Pero hasta aquí termina la Annika agradable, porque es una tipa con dos caras. Por un lado, encontramos a la preocupada, amable y relajada que comparte con su familia; y por el otro, la insoportable perra fría que no me agrada en absoluto. Llega a la tienda como una de las productoras del nuevo programa, y dispuesta a hacer lo que sea para que se convierta en un éxito. Joel se siente inmediatamente atraído por ella, y se pone en plan conquistador, cosa que no funciona en absoluto con perra-fría Belousov. Lo que no sabe, es que a él le encanta sacarla de sus casillas, y comienza un jueguito en donde siempre uno quiere y el otro no. Falta de comunicación, ponele. Le decís que no te interesa, pero cuando el otro baja la guardia, querés que siga. Déjate de joder, decidite de una fucking vez.
Porque eres mía, y yo soy tuyo. Te daré mi nombre, mi corazón, mi alma. Cualquier cosa que desees, siempre y cuando me devuelvas el favor.
Ya que estamos en el baile, eso fue principalmente lo que me molestó de la historia: el histeriqueo entre personas adultas. Quizás fui yo, o tal vez no fue el momento de leerlo, pero sentí que me opacó la lectura. La personalidad bajo cero de Annika no me agradó para nada, y me costó adaptarme a sus cambios. Joel es un gran personaje. En la sinopsis da a entender como que es un poco “violento”, y no lo sentí así en absoluto, sí en plan “hombre de las cavernas”, pero le quedaba bien.
No quiero aguarles la lectura. Hay mucha más historia de la que planteo.

  • Joel y Annika son personajes con buena química y atraviesan oleadas de tensión sexual.
  • Me gustó el día a día en la tienda.
  • Las fricciones que se generaban con otros personajes.
  • Hablando de eso, tiene unos muy interesantes, en particular hubieron dos que me cayeron bien al instante: Roxy, la prima de Annika, y su pequeña hija. Creo que sus partes fueron las más divertidas (quitando las de Joel, que me encantaron todas).
Dejando de lado esas cuestiones, que no me simpatizaron del todo, es una lectura entretenida y llevadera; un romance contemporáneo divertido y fácil de leer.
Si te gustaron la serie Marked Men de Jay Crownover, o Masquerade de Nyrae Dawn, este libro te puede gustar.
¿Me gustó? Por supuesto, es una buena idea dentro de este tipo de historias, sin caer en el mega drama, mezclando mundos que quizás ya hemos visto en la televisión, ese juego en el que para ganar audiencia algunos ganan y otros pierden.
Esas cosillas que expliqué anteriormente me hicieron darle 3.75 estrellas en Goodreads (Así de exacto). Lo recomiendo, ¿por qué no? Sobre gustos, colores. O podemos resumirlo: Joel Anderson vale la pena.

Y como somos buenas (pero no tanto), les dejamos este fragmento on fire en inglés.


Excerpt:

“Let me see it.”
“What?” I blustered, caught off guard.

“Stand up and turn around. I want to see it.” I was too surprised and caught up in the moment to refuse, so I stood and turned, laying my palms on the armrests as I faced the back of the chair.
One hand rested on my hip.
My heart stopped as I wondered what the hell I’d gotten myself into.

I glanced over my shoulder, my gaze bouncing between his face —turned down too much to read —and his reflection in the speckled, antique mirror, which I couldn’t see much of either. His free hand moved to the waistband of my tailored pants, and his fingers hooked and tugged, pulling the band down low.

His thumb ran over where I knew the tattoo was, and I felt his breath. Every place where we connected spoke to me of ownership.

“You got this done here? In New York?” His voice was rough.

Mine wasn’t much better. “Yeah. In Brooklyn.”

“Let me cover it up for you. Give you something you’re proud of. Your skin …” He paused, and I wished I could see his face, read his mind. “This shouldn’t be here, not on you. Let me … I want to …” He had moved closer, his hand on my hip pulling me back into him slightly enough for me to not have noticed that the backs of my thighs were touching his, my back arched just enough, his breath hot.

And then, he disappeared. I stood, finding my hands were trembling, wondering where I was and how I’d gotten there. The shop was mostly empty —no one had seen, not that it would have looked like much from the outside. But from where I stood, I felt every single deliberate move like a telegraph, telling me exactly what he wanted to do without him having to finish the sentence.

His back was to me when I turned around, his face down —I couldn’t see it in the mirror over his cabinet of ink and needles as he dug around in the drawers, seemingly for nothing in particular.

“Let me know if you want me to draw something up.”

“Okay, I will.” I paused, not knowing what else to say, feeling like I should say something. But there was nothing that I could say. “Well, have a good night, Joel. I’ll see you tomorrow.”

He nodded, glancing at me in the mirror. “See you, Annika.”

I tried not to bolt out of the shop, but once outside, I admit it —I took off. I hauled up the stairs and into the office to grab my bag, grateful that Laney was already gone, and I texted my driver, asking him to pick me up a few blocks away so I could walk, put some distance between me and Joel, get the energy out of my body, through my legs and feet, into the pavement.



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Acerca de la autora:


Staci ha sido un montón de cosas hasta este momento de su vida: una diseñadora gráfica, una empresaria, una modista, una diseñadora de ropa y carteras, una camarera. No puede olvidarlo. También ha sido una mamá, con tres niñas que seguro crecerán para romper corazones. Ha sido una esposa, aunque sin duda no la más limpia, o la mejor cocinera. También es súper mega divertida en una fiesta, especialmente si estuvo tomando whisky.
De raíces en Houston a una temporada de siete años en California del Sur, Staci y su familia terminaron asentándose en algún lugar entre e igualmente al norte, en Denver. Son novatos que aún piensan que la nieve es mágica. Cuando no está escribiendo, está durmiendo, jugando o diseñando gráficos.

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4 comentarios

  1. Bueno, a ver, leída la reseña.
    La portada realmente es como decís, te compra. Siempre me gustaron los tatuados, por ende este no se quedaría atrás. Tal vez ya esté muy repetido el tema, siento que todo lo puedo comprar con la saga de Jay, y no quiero.
    En cuanto a tu reseña, como siemrpe, sin palabras. Gracias, por acercarnos un libro más para leer (y la lista se sigue acumulando)

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    Respuestas
    1. Hmmm, no te creas, no hay comparación. Rule me pareció un tanto aburrido, esta lectura tiene más onda, menos de drama. Vos marcalo para leer en Goodreads y cuando tengas ganas leelo. Haceme caso (?)

      ¡Gracias por leerlos, Nadiuska!

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  2. Ivana, voy a hacerte caso ¡solo porque sos vos! Se suma a la lista de pendientes...

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