Ya bañada, con el mate y la tortita (que estoy pasando a freezar porque variedad, vió) les cuento.

El día comenzó con una tormenta que amenazaba con el diluvio final y resultó ser pura cháchara.
Cuando me di cuenta, luego de imaginar LA siesta, estaba saliendo el sol. Qué ilusa.
No soy pro de estos cambios abruptos. Si amenace feo que termine así, pero hoy fue la excepción.
Salí al patio, después de siglos tengo uno. Tampoco es la gran cosa, pero el rectangulito de tierra se la banca. Me encantaría aplicar en el alguno de los pines que tengo guardando. Soñá, mi'ja. Ah, hice jardinería mientras los rayos de sol me abrazaban. ¡Un poco de vitamina D!
Antes, moví el esqueleto. Recordé un video que tenía guardado. Lloré de la risa por la falta de coordinación. Menos mal que no había nadie a la vista. Sigo esperando más recomendaciones. Dale play.👇

Se me ocurrió realizar un pequeño experimento de miércoles, vieron que este día tienen un no sé qué. Salió algo bellísimo.
Almorcé una polenta que me quedó tan medio pelo... ¡Ay, se termina el queso!
Pasé gran parte del día en modo: Escribí, escribí, escribí. Estás a full, chamiga.
Quiero encontrar algo para leer; voy a probar con los pendientes en papel, capaz alguno me engancha.
Sonrío. Tenemos mucho material para los siguientes días, espero que disfruten tanto como nos.
Ahh, ya me olvidaba. Ange es profe de yoga y nos dejó una invitación. Está subiendo videos para que practiquemos en nuestros hogares. Siganla, vale. Demos mimos virtuales. Yoga Raíces Curico.
Veo el pronóstico para mañana y me da un algo, anuncia 30° y 31° para el viernes. Pero sabes qué... hoy fue un buen día. Voy a enfocarme en lo bueno y mañana veremos.
Envío mucho amor, buena onda y abrazos virtuales. 💕

Pd: Duda, ¿podré dar la vuelta a la manzana cuando no anda ni Dior?