Kandy
Cuando conocí al señor Cane, fue amor a primera vista.
Era guapo, melancólico, tatuado y rico. Durante años, ha sido mío. Él simplemente no lo sabía.
No esperaba enamorarme de él, o que él me deseara de la forma en que lo hizo.
Se suponía que nada de eso sucedería, no obstante, después de todo lo que hemos hecho juntos, ahora es demasiado tarde para dar marcha atrás. Un inofensivo enamoramiento se había convertido en mucho más.
Cane
Cuando nos conocimos, ella era solo una niña, la hija de mi mejor amigo. Una chica dulce con un gran corazón. Sin embargo, ahora es una mujer que sabe lo que quiere, y todo lo que quiere es a mí.
He intentado contenerme, fingiendo que la conexión no significaba nada, a pesar de que mi dulce bastón de caramelo lo hizo imposible. Si alguien se entera, estaré arruinado. He trabajado demasiado duro para perder todo lo que he construido. Pero hay algo en ella que me tienta, que me da ganas de sacrificar casi cualquier cosa para tenerla.


Título: Wanting Mr. Cane
Publicación: 5 de junio del 2018
Serie: Cane #1
Autora: Shanora Williams
Género: Romance contemporáneo
Editorial: Autopublicado
Idioma: inglés

Esta reseña está llena de pura indignación y spoilers.
Ayer a la tarde terminé este libro que me dejó molesta, irritada, y decepcionada por leer una historia tan turbia, escrito por una mujer que pondera a los cuatro vientos ser una bestseller.

Cuando tomé la decisión de comenzar esta trilogía ni siquiera recordaba que ya había leído a la autora. Tendría que haber indagado la opinión decepcionante que tuve años atrás y me ahorraba una noche que me tendría puteando a los cuatro vientos.

En la categoría de “el típico millonario y sensual amigo de papá que me tiene ganas”, llegamos a niveles nunca antes vistos en tierras derraperas, (aunque tengamos conocimiento de que existen peores ejemplos en el mundo literario).
Es tragicómico, al día siguiente ni bien me desperté, tuve la necesidad de contárselo a Gabba, confesarle la bronca que me había dejado, explicarle con detalles la trama, necesitaba una segunda opinión que me haga entender que no estaba equivocada, no exageraba y que la historia estaba MAL en muchos niveles. La santa respuesta de Gabba fue contundente: Quiero esa reseña.


Wanting Mr. Cane inicia con una niña (Kandy Jennings) de 9 años que es muy específica para describir la apariencia física de un adulto de 26 años que acaba de conocer, y de la nada se da cuenta de que está enamorada. ¿Quién podría ser ese hombre? Quinton Cane, multimillonario, soltero codiciado, fumador y tatuado mejor amigo de su padre.
Nadie podría cuestionar de los sentimientos de una niñita porque era básicamente su inocencia lo que se destacaba en ese entonces y con los regalos que comenzó a darle en cada visita era de esperarse que ese acto alimente un poquito la ilusión naif en la que estaba sumergida. Sin embargo, a los 13 años Quinton comienza a llamarla Kandy Cane. Entiendo el juego de palabras, "bastón de caramelo", duh... yo también pasé por eso con lo de “Betty la fea” e “Ivana la banana”. Repito, Cane era consciente del crush que ella sentía por él y le seguía el juego llamándole de ese modo. Lo vi como una declaración de propiedad, como un acceso a Villa Pedobear, como algo que está dicho con doble intención. ¿Y los padres de la menor? Se reían por el sobrenombre que le dio el amigo treintañero a su hija preadolescente. Sí, estos padres no tienen muchas luces.
ELLOS SE LLEVAN 17 AÑOS. Él la conoce desde los 6 años (una pequeña mención que se hace al inicio y que Kandy no recuerda).
A los 18, en una cena de las que acostumbraban a hacer, Cane llegó con una chica que todo daba a entender que era su novia: Kelly. La primera reacción de Kandy es ponerse caracúlica porque su crush apareció con una mujer. Es entendible en su faceta eterna de adolescente enamorada.
¿Qué es lo primero que le pregunta Quinton Cane? SI SE SIENTE CELOSA.
¿Quién en su sano juicio atosiga a una niña que tiene un enamoramiento desde el vamos?
En todo caso, ¡¡no alimentes más las ilusiones de la pobre piba que sueña con estar en tus brazos cual portada Arlequín!!

Y la cosa no queda ahí. Luego de ese planteo bastante turbina, comienzan a jugar con fuego. Como ella está por comenzar la universidad, Cane le dice que puede PEDIR LO QUE SEA que él se lo daría. Kandy ni lenta ni perezosa pide una Macbook; aunque en secreto lo quería a él servido en un plato, condimentado con chimichurri, y acompañado con fritas y ensalada.
Quinton que no es ningún dolobu, entiende la indirecta y sigue jugando con fuego.
Hasta que se incendian.
Lo peor de todo es el contexto en el que sucede.
Entiendo que la chica estaba calenturienta por el tipo que podría ser su padre, ¡¡lo peor es que LA SITUACIÓN sucede cuando su propio padre se debatía entre la vida y la muerte!!
¿¿¿Quién en su sano juicio y con su progenitor en el quirófano por dos balazos puede pensar en FORNICAR CON EL CRUSH DE TODA LA VIDA???
Si durante la lectura Cane no paraba de agradecer A SU ÚNICO MEJOR AMIGO por todo lo que hizo por él, ¿¿¿Por qué fue capaz de aprovecharse de la hija??? ¡Era una de las pocas personas confiables que le quedaban en la vida! ¡Se c*gó en su amistad!

Lo más triste de esto es que Derek y Mindy Jennings (los padres de Kandy), lo convirtieron en parte de la familia y depositaron toda su confianza en él. Creyendo que, en caso de que a ellos les sucediera algo, Cane sería el ideal para velar por su hija.
¡¡Pobre gente!!

Esto no se detuvo ahí... no. Ellos no fueron capaces de mantener sus manos alejadas, ni siquiera bajo el mismo techo que sus padres y su pseudo novia.

Lo que más me molesta en la historia es que la autora romantiza que Cane se aproveche de la calentura de una menor. Intenta meter con calzador una situación racial con el papá de Kandy y se pierde entre tanta lujuria innecesaria, e intenta justificar las acciones pervertidas de Cane con el alcoholismo del pobre padre tras sufrir un trastorno de estrés post traumático. Y no solo eso, cuando la verdad sale a la luz, ¿adivinen a quién quiere dejar como villano?
Sí, al padre.
Y los otros sufren como carmelitas descalzas.
LAMENTABLE.

Perdón por ser directa con los spoilers, prácticamente conté la historia completa, pero necesitaba explicar lo que me cayó tan mal.
La necesidad de la autora de implementar una historia de este calibre con los tiempos que corren (publicado en el 2018), con un tipo de “coquetea” con una niñita hasta que tiene la suficiente edad para tomar ventaja de la situación, aprovechándose de la buena fe de sus únicos amigos.
Claaaaaaro, ¿quién no querría tener un tórrido romance con un millonario tatuado y amigo de su padre?
¡¡PARRRRRFAVAAAAAR!! Permitime revolear los ojos por media hora.

No se puede usar la excusa de que es ficción. Está mal en tantos niveles que indigna como si fuera real.